Muñeca
de arcilla,
de
ti, solo quedan pedazos,
por
donde se van escapando
en
dosis pequeñas
la
esencia de un amor.
No
caminaste en la dirección adecuada,
nadie
estaba para sostenerte entre sus manos.
Ahora
tienes que reconstruirte,
saber
quién eres,
y
quién no puedes,
ni
podrás ser;
para
poder tus pasos guiar,
sin
de nuevo caer
donde
ya sabes no hay principio ni final.
Mas
no creas que será sencillo,
tus
anhelos te apartan del camino.
Mas
no te desorientes
ni
pierdas el aliento,
poco
a poco serás quién fuiste,
quién
siempre has sido
o
eso dicen.
Recuerda:
“No vayas donde no abrirán”
porque
allí no hay ventanas, ni puertas,
ni
una rendija siquiera
por
donde poder soñar.
Deja
de dar pasos en balde
no
es desesperanza, es realismo
no
es cobardía, es un poco de empatía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario