lunes, 3 de diciembre de 2012

Este invierno que llega...

Podía ver mi cara de felicidad frente a la ventana
Ahí podía haberme quedado horas y horas
Viendo caer los copos de una nieve que nunca vi
Y es que era tan fantástico, tener ante tus ojos
Lo poco común para ellos

El invierno se estaba metiendo de lleno
Salir a la calle significaba al menos una nariz roja
Los árboles pelados, el aliento hecho visible
Ni un trozo de piel asomado

Las calles dirían tantas cosas, pero envueltas de silencio
Si antes poco se hablaba con el sol, imagínense ahora…
Pero poco importada, seguías hipnotizada con lo que veías
Era blanca, blanca como las almas de las gentes puras

Eras parte de ese espectáculo que caía sobre ti
Y ahora no lo cambarías por nada… o quizá sí

Me quedo con la sonrisa de tonta,
Con la hermosura de este invierno.

domingo, 2 de diciembre de 2012

"Vaso" de Leopoldo María Panero

Wakefield, quien por una broma
se perdió a si mismo.

Hablamos para nada, con palabras que caen
y son viejas ya hoy, en la boca que sabe
que no hay nada en los ojos sino algo que cae
flores que se deshacen y pudren en la tumba
y canciones que avanzan por la sombra, tam-
baleantes mejor que un borracho
y caen en las aceras con el cráneo partido
y quizá entonces cante y diga algo el cerebro
ni grito ni silencio sino algún canto cierto
y estar aquí los dos, al amparo del Verbo
sin hablar nada ya, con las bocas cosidas
las dos al grito de aquel muerto
mientras caen las estatuas y de aquellas iglesias
el revoque es la lluvia fina pero segura
sobre ese suelo inmenso que bendicen cenizas
y caen también las cruces, y los nombres se borran
de amores que decían, y de hombres que no hubo
y de pronto, en el bar, tan solos, sí tan solos,
me asomo al pozo y veo, en la copa un rostro
grotesco de algún monstruo
que ni morir ya quiere, que es una cosa sólo
que se mira y no ve, como un hombre perdido
para siempre al fondo de los hombres
extranjero en el mundo, un extraño en su cuerpo
una interrogación tan sólo que se mira sin duda
con certeza, perdida al fondo de ese vaso.

"El que no ve" 1980