Abajo,
un poco más abajo,
donde no hay nadie,
o al menos donde no se ve
o no quieres ver.
Sin voz...ni sonrisas.
jueves, 30 de junio de 2011
"Esto que ves" de Teresa Aburto Uribe
Esto que ves soy yo,ni más, ni menos.Un pedazo de SER...un trozo de humanidad...un puñado de risas...un montón de sueños.Una cuota de locura...un pedazo de dulzuracon toda mi sinceridad.Esto que ves, soy yo,ni más, ni menos.Una mujer, a veces una niña,a veces espacio...a veces infinito...a veces pasión...a veces libertad.Pero así, simplemente así...así soy yo.Es todo lo que tengo,todo lo que soy...No es mucho... pero es todo.
martes, 21 de junio de 2011
Pablo Neruda: Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
lunes, 20 de junio de 2011
otra injusticia más
Podría quejarme de lo mal que está ese método de la inmobiliara busca a propietarios, arranca sus carteles e impone los suyos...sin ningún compromiso ¿de acuerdo?....quién se encargará de pagar serán los que llamen, los interesados por el piso, aquellos llamados en su mayoría estudiantes
Sigo pensando que no hay derecho
que es injusto
que me da rabia y pena como se ganan la vida
...
Quizá también es culpa de los propietarios, que deberían decir que no les interesa, o si están interesados que les pagen ellos, o al menos a medias
...
En un principio me cabreó más, pero ya ves nos enseñan a eso, a que nos den por culo e incluso después dar las gracias, a seguir viendo pequeñas injusticias que con el tiempo ves normales, y si no normales, como todos lo hacen...
...
Quizá también la culpa es nuestra, de aquellos que aceptan dichas condiciones, pues si no las aceptáramos, si no pagáramos, al final no saldría rentable, dejarían ese trabajo o los propietarios empezarían a pagar, quién sabe?
Ojalá pudiese decirlo con más rabia, como cuando me enteré de que se hacía así...pero a todo se habitúa uno, eso sí que me da rabia.
sábado, 11 de junio de 2011
Tardes de primavera
La ventana reflejaba el nuevo día,
eran casi las seis de la tarde y parecía que eran casi las cuatro,
algunos jugaban al fútbol o algo parecido
los más niños pasaban sus balones
y otros optaban por jugar al pilla-pilla.
Se escuchaban los gritos, sus correteos,
sus por mí por todos mis compañeros y de nuevo por mí,
por si no quedó claro.
Jugaban a engañar y a intentar saber qué pensaba el otro,
a ser originales (para entre otras cosas, buscar
el mejor sitio donde no los iban a encontrar),
pero no tanto
porque el sitio era el mismo,
no había crecido
como sí lo harían ellos.
Risas y padres observando, jugando o hablando con otros padres.
Eran tardes cualquiera
de esas que el sol brilla con todo su esplendor.
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