Nerviosismo.
El corazón se ha apagado.
Nadie entra y sobretodo, nadie sale.
Se guarda sin saber, sabiendo,
queriendo y sin querer.
El corazón no me dice nada,
ha cerrado su telón.
No hay aplausos,
pero tampoco hay función.
Esperaremos nuevos carteles
que alegren o entristezcan
pero que crean ilusión.
Decepción o entusiasmo
Pero alivio...
El silencio ronda por las calles.
Nadie dice ni digo nada.
A veces son solo cosas que se creen
y que nadie sabrá jamás.
Tan solo son pruebas
que afirmarán o negarán una u otra cosa.
Pero ahora sólo deseo vivir,
o mejor dicho, sentir que vivo,
sentirme viva.
No buscaré...
Tan sólo intentaré...
o mejor, me dejaré llevar como una gaviota
en busca de aires
en un intento de ser libre
y felíz por lo tenido, lo que tengo y tendré.
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